La lluvia y el café [Cuento]
mayo 31st, 2010 | Posted by in cuentos24 horas antes del accidente. 7:12 p.m.
Era ya de noche, y garuaba ligeramente en Lima. Estaba en Jesús María, a unos metros de su casa, estacionado afuera con el auto. Ella llegaba a la entrada de su edificio con su hija cargada e iba con su marido. Sentí que ya no podía cambiar nada, aunque dentro de mí lo quería.
Mañana iba a pedir la mano de Claudia, y no sé porque razón quise ver a Diana, aunque sea de lejos. Claudia era una gran chica, la chica de mis sueños, estudiosa, bonita, divertida; sin embargo, una extraña nostalgia me había hecho ir a casa de Diana, a mirarla desde lejos, como si fuese un loco acechándola.
- Lo hecho, hecho está. – Me dije a mi mismo. – Aunque no hubiera querido que sea así.
Me quedé sentado unos minutos, recordando a Diana. Lo feliz, lo bueno y lo trágico de todo lo que nos había pasado. Mientras garuaba recordaba cuando me llamó por teléfono meses atrás, y ella pidió que nos encontráramos. (…)
Después de tantas discusiones, al fin me había armado de valor para decirle lo que quería decir. Nos encontramos de noche en una pequeña cafetería, donde nos gustaba ir a comer años atrás. Era un lugar, sencillo, acogedor, y lo bueno es que no era caro. Se podía tomar un buen café, tomar buenos jugos y comer ricos sandguches. Fui entusiasmado y sonriente. A Diana, la encontré sentada en una mesa junto a la ventana. Pensé que ella también quería volver, y yo quería darle una sorpresa. Sin embargo, cuando la vi detenidamente, su mirada era un poco ida e iba triste, mirando hacía la calle.
- Hola. ¿como estás?. – Le dije. Me acerqué y le di un beso en la mejilla. Luego busqué mi silla y me senté.
- Hola Roberto. ¿Como has estado? – Preguntó ella.
- Bien, aunque siempre pensando en todo lo que ha pasado. – respondí con una sonrisa seria.
Ella se veía con el rostro dubitativo. Estaba tomando un café. Llegó la mesera, y pedí un jugo y un sandwich. Cuando llegó el pedido empecé a comer. El sandwich estaba bueno.
- Te llamé porque tengo algo que decirte. – Me dijo. – Yo igual – le contesté sonriendo. Le quise dar la mano, pero ella la alejo. Me pareció raro, pensé que ella se quería hacer la difícil.
- Yo primero – dijo ella. Iba decir algo, pero luego ella empezó.
- Estoy embarazada. – dijo rápidamente. Me cogió de sorpresa. Casi de inmediato me quedé frio, y sin capacidad de reaccionar. – Sin embargo, para tu tranquilidad te aviso que el bebé que voy a tener no es tuyo. – añadió.
No podía decir nada, me bajo la temperatura del cuerpo, y sentí un frio casi helado. Recordé la última vez que estuve que había tenido relaciones con Diana, y ello no había sido demasiado tiempo atrás, no más de mes y medio, exagerando.
- ¿Estás segura? – pregunté.
- Sí. Ya me hice mis exámenes. - Dijo ella. – No me refiero a eso. – Añadí.
- ¿Sobre si no es tuyo?. – preguntó. Yo afirmé que sí con la cabeza. – Estoy completamente segura que no es tuyo. Después de haber estado contigo por última vez, me vino mi regla con normalidad, más no paso así con el padre de mi bebé.
Quería llorar, pero yo no podía. Quería insultarla, pero no me salían las palabras. Solo atiné a tomar mi jugo y terminármelo rápidamente. No podía levantar la cabeza, ni mirarla a la cara. Voltee hacía la ventana, y miré los autos pasando.
- Felicitaciones, entonces.- Le dije a Diana. – Espero que te vaya bien, a ti y a tu bebé. No te preocupes por nada. Solo te deseo lo mejor. Cuídate. Chau.
Ella me miro triste. Por mi parte, me levanté de la silla, pagué la cuenta y me di la vuelta. No quería mirar hacía atrás, solo quería salir, ir al auto y volver a casa. (…)
Ahora yo estaba allí frente a su edificio en el auto. Ella ya había entrado a su casa. Solo pude atinar a poner en marcha el auto, mirar la lluvia y decir para mi mismo – Adiós -, mientras ponía en marcha el auto con dirección al sastre, para recoger mi terno para la pedida de mano de Claudia.
- Al menos ya tengo los gemelos y la camisa – pensé.
PS: Sugiero escuchar el relato con está canción de Michael Giacchino – There’s no place like home.
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