Dic. 11
Me causo gracia ver ayer a un desesperado Alberto Fujimori, ex presidente de Perú, comparecer en los tribunales de justicia de mi país, para ponerse a gritar como si fuera niña y clamar por su inocencia.
Este ex dictador no merece clemencia, ni piedad, cuando tuvo el poder abusó del mismo, y cometió una serie de abusos a los derechos humanos.
Hoy le toca pagar sus crímenes. Espero que la justicia sea dura y se aplique imparcialmente contra el ex presidente.
El vídeo en cuestión, para que lo tomen con humor.




Me pregunto Javier si tu agradecerias a fujimori si uno de los estudiantes de la Cantuta hubiera sido tu hermano o hermana, si uno de Barrios Altos hubiera sido un tio o padre tuyo.
Menos mal que llego Fuji, sino ya seriamos otra Cuba cuando los terroristas tomaran el poder. Gracias a el es que el Peru hoy goza de democracia, aunque mal la utilicemos.